La sentencia del procés: un tiro en el pie de la Marca España
(fragmentos)
Sufre la Marca España, o
como se le llame ahora a esa “cosa” que pretende vender en el mundo las
excelencias del país, porqué en realidad sus portavoces se ven obligados más
bien a ir lavando los constantes manchones con que la grosería de políticos
como Borell o la obscenidad de jueces como Llarena van enlodando al ya de por sí mermado
prestigio del invento.
Solo le faltaba ahora la
sentencia del procés y la violencia policial en la represión de las
manifestaciones en su contra, lo que ha provocado incluso más críticas y más
duras.
Lo cierto es que, a pesar
del “mantra” de que el conflicto catalán es un “asunto interno” de España en el
que se refugian necesariamente (la UE es un club de estados) los portavoces de
los gobiernos y de las instituciones europeas, algo se está moviendo. Cada día
el tema catalán está incomodando más en Europa. Ante la incapacidad del
gobierno español de ponerle hilo a la aguja de una solución negociada, son ya
muchos los editoriales, los artículos de opinión en distintos diarios, los
portavoces de algunos partidos y no solo de oposición en su país, los
parlamentarios de distintos países y del propio Parlamento europeo, etc… que
están haciendo oír su voz para criticar abiertamente al gobierno español por su
ineficacia y dejadez, a la justicia española por su agresión a los derechos
civiles y humanos, y a las fuerzas de seguridad por el empleo de una fuerza
excesiva, que algunos califican llanamente de violencia, al reprimir
manifestaciones básicamente pacíficas.
El prestigioso rotativo The
Guardian criticó duramente la sentencia y la calificó de “vergüenza para España” (1). Por su parte el más influyente diario
británico en el área económica, que es referencia en la City, el Financial Times, muy pesimista con la
situación española, recuerda que la no solución al problema político de
Catalunya se ha convertido en la “disputa
territorial más amarga de Europa Occidental” (2).
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Y es que, amigo mío, hay quien, también en Europa, como
los de “Il Manifesto”, ve que la
justicia española con esta sentencia confirma “Una svolta inquietante nella Spagna postfranchista” (Un giro inquietante en la España posterior a
Franco) en un titular que subtitula diciendo que “El veredicto. Sin embargo, queremos evaluar la compleja cuestión
catalana, no hay duda de que fue un proceso político, donde las ideas fueron
juzgadas primero. Y esto es inaceptable en una democracia” (5). Otra publicación
dice que “La condena es un atraco a la
democracia y Europa no puede estar en silencio” (6). Y el canadiense “La Presse” afirma que, para ellos, visto
desde Quebec, “las sentencias de nueve a
doce años de prisión impuestas a los separatistas catalanes por la justicia
española son tan injustas como incomprensibles” (7). Y acabo, pues en el
anexo encontrarás muchas más, con la opinión del Financial Times que, muy crítico con la sentencia, afirma que “Prison sentences cannot solve Catalonia’s
crisis” (Las penas de prisión no pueden
resolver la crisis de Cataluña” (8), y con la muy crítica con el papel de
la UE de un ilustre periodista de Liberation
que se queja amargamente diciendo que a
pesar de estar en contra de la independencia de Catalunya considera que el
procés y esas penas alucinantes son una
vergüenza para España.
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Que el conflicto catalán
está incomodando y tensando la diplomacia de la UE lo pone de manifiesto, por
ejemplo, el inusual toque de atención de la Comisión Europea a la autoridades
españolas a raíz del cierre de la web del “tsunami
democrático”(10), instándoles a “encontrar
el equilibrio entre garantizar la libertad de expresión y el mantenimiento del
orden público y la seguridad” (11), aunque supongo que ya lo sabías pues
debió ser noticia de portada en los telediarios, de todas las cadenas ¿no?
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Aunque no muchas, como es
natural pues siempre hay reparo en expresar reproche cuando se trata de un
estado “socio”, ha habido condenas tajantes a la sentencia, como la del Consejo Regional del Veneto (13) que ha
aprobado una moción de censura al gobierno español por condenar a los
independentistas y una resolución que se titula «Catalogna: no a prigionieri politici in Europa. La sentenza della Corte
suprema Spagnola mina le Fondamenta della Democrazia Europea». Por su parte
once diputados del Parlamento británico han presentado una moción “en respuesta a las acciones del estado
español en relación con la crisis catalana” e incluye, además, “el enjuiciamiento y la sentencia contra
políticos catalanes y líderes cívicos”. (14) Y, como ya sabrás ¿no? el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, se ha mostrado abierto a
la posibilidad de que el ex presidente catalán
Carles Puigdemont pueda hablar en Westminster, en la sede del
Parlamento británico. “Ellos pueden venir
y hablar en el Palacio de Westminster y serán sumamente bienvenidos”
(15).
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En fin,
políticos, parlamentarios y parlamentos, autoridades y, añado ahora, entidades
de prestigio como La Comisión
Internacional de Juristas (23) han manifestado desde simple preocupación
hasta severas críticas a la sentencia.
Ya ves, amigo,
un “asunto interno” con amplia repercusión “externa”. Y eso que solo hemos
hablado de la sentencia, porque lo que al parecer ha dejado de ser “asunto
interno”, aunque no lo reconozcan abiertamente, es el tema de la violencia
policial, lo que en Europa llaman eufemísticamente “el uso excesivo de la fuerza” por parte de las fuerzas de
seguridad.
